Nadie escapa del avance del tiempo, los cambios físicos, políticos, sociales son imprescindibles para reflexionar acerca del país que queremos y necesitamos, muchas veces vale más detenerse a exigir un lugar mejor para nuestros hijos, padres, amigos, amados, compañeros. No es una utopía, no es una quimera, es una necesidad imperante tratar de cambiar en el poco tiempo que transitamos por esta tierra, las malas premisas, los falsos prejuicios, los sosegados valores y tener el valor de luchar por construir de nuevo lo que aquellos maliciosamente destruyeron.
Si alguien nos señala nos crítica, recuerda que es necesario detenerse y dejar pasar lo más importante es el cambio, el cambio interno que generan las malas situaciones, las vivencias dolorosas, las pérdidas innecesarias, antes sal a ejercer tu derecho antes de que sea demasiado tarde.
